La próxima vez que vayas a la iglesia…
En la antigüedad, David deseaba participar de estar con el pueblo de Dios (Salmo 27.4). ¡Era su respuesta natural porque amaba a Dios! Por eso, si vos también amas a Dios, la alabanza semanal debería destacarse por encima de todas tus actividades de la semana. Pensá en esto la próxima vez que vayas a la iglesia…
- Escuchás la Palabra de Dios que se enseña y explica.
- Creces en el conocimiento de las verdades principales de la fe cristiana.
- Te unís a otros en la oración.
- Alabás a Dios con la música.
- Te concentrás en orar por otras personas y necesidades de todo el mundo.
- Interactúas y estableces lazos con otros creyentes.
- ¡Participas en algo 100% puro y bueno!
- Recibís sabiduría para las decisiones que tengas que tomar y los problemas que te toque enfrentar.
- Aprendés a aplicar la Palabra de Dios a los asuntos de la vida diaria.
- Tenés la posibilidad de hablarle de Jesús a las personas nuevas que vienen y que obviamente están esperando que alguien les hable (¡por algo llegaron hasta la igle! ¿no?).
¿Dónde más podés recibir todo esto… y más?
Adaptado de Un jóven conforme al corazón de Dios, Jim George, Ed. Portavoz.