Invisibles

Frodo la usaba. Harry también tenía la suya. “La capa de invisibilidad”. Casi no ocupa lugar y se puede llevar a todos lados. Además de te la licencia para lograr cosas que de otra manera serían imposibles: espiar lo impenetrable y llegar hasta lugares prohibidos.

Ponenete la capa

En distintas situaciones vos y yo también podemos usarla. Sirve para que nadie se de cuenta de que en realidad somos distintos y que tenemos algo más por que vivir. Para que los demás no se den cuenta de que somos hijos del Dios Creador del universo. Que no sepan que en realidad las aspiraciones de Dios para nosotros son mucho más grandes.

Entonces… ¿cómo tejer esta capa?

Hablá como todos…

  • Contá los mismos chistes que cuentan todos (si son verdes mejor).
  • Reíte de lo mismo que todos se ríen (más si se es algo obsceno y degradante).
  • Habla de otros (mal y cuando no estén).

    Viví zafando…

    • Andá a rendir sin estudiar (entre el compañero de banco y un machete se arregla).
    • Inventá historias para cubrirte cuando no llegues a cumplir con tus responsabilidades (por quedarte mirando tele).
    • Cuando alguien te recrimine algo enseguida señalale TODOS sus errores.

      ¡Tratá a los demás como se lo merecen!

      • No ayudes a nadie, menos si eso te quita tu precioso tiempo (de dormir hasta tarde).
      • Cuando te corten el rostro que no se te olvide.
      • Si alguien te grita… ¡gritale más fuerte!
      • Reite cuando le va mal a otros.

        Si, si. Cada una de estas cosas es parte de las fibras que tejen la capa de invisibilidad. Usala y nadie se va a dar cuenta que estás ahí. ¡Si es lo que hace la mayoría de las personas en este mundo! Hace lo mismo y nada te va diferenciar de ellos.

        Mejor… ¡sacate la capa!

        Que el mundo pueda ver que tu pasión realmente es Dios. Que sos un hijo suyo y nada te puede separar de Él. Que tenés una razón de vivir eterna y eso ya arrancó en esta vida.

        • ¡Pasá tiempo con Dios! Eso se nota hasta en la manera en la que hablás. Cuida las palabras con las que te expresas, los comentarios que haces, los chistes que contas y de cuales te reís (Hechos 4.13).
        • En lo que se requiera… ¡ponete las pilas! Esforzate, deja de zafar. Cuando venga un exámen dedicale el tiempo necesario, en lo que te comprometiste cumplí y aún tu servicio a Dios tomalo con responsabilidad (Romanos 12.11).
        • Perdoná a quienes te ofenden y no guardes rencor (Mateo 6.12).
        • Se justo y mostrá el amor de Dios aún si eso implica ayudar a esas personas que “no tragas” (Éxodo 23.1-9).

        Vos podés seguir usando la capa y que nadie se de cuenta de quien realmente sos. Cantás con todo tu corazón el domingo en la iglesia pero usas la capa de invisibilidad el resto de la semana. O la dejas. No la usas más y brillas fuerte en un mundo oscuro. Marcando la diferencia todos los días. Siendo luz. Haciendo realidad lo que dijo Jesús de cada uno de sus hijos ¡Ustedes son la luz del mundo! (Mateo 5.13,16).

        Qué pensás vos?